Sobre nosotros
Un cochecito de 800 € se usa 14 meses de media. Después, suele sobrar. Nosotros le damos una segunda vida.
Por qué existimos
Los productos infantiles tienen un problema que todo padre conoce: son caros, se usan poco tiempo y después no sabes qué hacer con ellos.
Un cochecito puede oscilar los 600-1.200 €. Se usa 12-18 meses. Después, o lo guardas en un trastero ocupando espacio, o lo malvendes en un portal de anuncios donde nadie garantiza nada. Mientras tanto, otra familia necesita exactamente ese cochecito y no puede — o no quiere — pagarlo nuevo.
En medio hay un problema de confianza: ¿estará limpio? ¿funcionará bien? ¿me estarán engañando?
BabyFlip nace para resolver exactamente eso.
Qué hacemos
Compramos productos infantiles directamente a familias. Los inspeccionamos con un protocolo multifase: seguridad, funcionamiento, limpieza y estética. Los reparamos si lo necesitan y los empaquetamos con material nuevo reciclado. Después los vendemos con 12 meses de garantía y 14 días de devolución.
No somos un portal de anuncios entre particulares. Cada producto pasa por nuestras manos antes de llegar al comprador.
Garantía real
12 meses de garantía. Si algo falla, lo reparamos o lo reemplazamos. Consulta las condiciones.
Inspección multifase
Estructura, mecanismos, tejidos, seguridad y normativas EU. Descubre el proceso completo.
Baby Lists
Listas de regalos, de bautizo, de nacimiento... para tu bebé, que puedes compartir con familia y amigos. Gratis. Crea la tuya.
Vende lo que ya no usas
Nos encargamos de todo: valoración, recogida a domicilio y pago. Vende tus productos.
Quién está detrás
BabyFlip lo funda un ingeniero industrial con una década de experiencia en la industria aeronáutica. Acostumbrado a trabajar con protocolos donde un fallo no es una opción; la calidad, la trazabilidad de componentes, las normas de seguridad internacionales y la eficiencia operativa son la base del trabajo.
Se dio cuenta de que ese mismo rigor apenas existía en ningún sitio para productos infantiles de segunda mano.
Nadie inspeccionaba.
Nadie garantizaba.
Nadie se responsabilizaba.
Así que aplicó lo que sabía hacer: diseñar un proceso de control de calidad real, con criterios medibles, para que cada cochecito, cada silla y cada cuna que sale de BabyFlip lo haga con el mismo nivel de rigor que un componente aeronáutico. Al igual, extrapoló el proceso de control de obsolescencias de miles de elementos de un avión a los productos infantiles del día a día.
El protocolo de inspección no es un eslogan. Es ingeniería aplicada a lo que más importa: la seguridad de tu hijo.
Lo que nos mueve
La natalidad cae. No es una estadística.
España tiene una de las tasas de natalidad más bajas de Europa. Las razones son múltiples, pero una aparece siempre: el coste de tener hijos. No solo en tiempo o energía — en dinero. Equipar a un bebé desde cero puede costar entre 3.000 y 6.000 € en el primer año. Para muchas familias, eso no es un gasto. Es un freno.
No podemos resolver todo. Pero este problema sí.
El equipamiento del bebé es caro, se usa poco tiempo y después sobra. Comprarlo nuevo tiene poco sentido — y aún menos cuando hay una alternativa igual de segura. BabyFlip existe para que el coste del material no sea una razón para no tener hijos, o para que hacerlo sea un poco menos agotador económicamente.
Sostenibilidad
No es un claim de marketing ni tan siquiera un objetivo. Es una consecuencia inevitable: cada producto reacondicionado es un producto que no acaba en la basura. Los productos infantiles tienen ciclos de vida cortísimos; alargar su uso es lo más sensato que podemos hacer.
Aceptamos con naturalidad comprar coches de segunda mano, teléfonos reacondicionados, algo de ropa o vivir en casas que han tenido otros dueños. ¿Por qué no con los productos de tu bebé?
Nuestro logo

El logo de BabyFlip es un garabato, que evoca el trazo irregular que dibujaría un niño... Hoy, ese garabato es una marca registrada en la Unión Europea.
Ese logo forma un bucle — un flip — que representa lo que hacemos, la filosofía de nuestro proceso: comprar, reacondicionar, vender. Un ciclo que se repite con cada producto, devolviéndolo a la vida.
No elegimos un logo corporativo pulido. Elegimos el dibujo imperfecto de quien más nos importa.
Descubre lo que tenemos para tu pequeño
Productos reacondicionados con garantía de 12 meses.
¿Tienes productos que ya no usas? Véndelos aquí